domingo 26 de abril de 2009

Ha nacido un clásico: La sombra del poder

Simplemente, no hay otra manera de expresarlo, ha nacido una clásico de las películas sobre el cuarto poder, sobre la búsqueda de la verdad de los periodistas de antes, de los que se juegan el cuello, de los que no tienen miedo.
Creo que esta película es todo un tributo al periodismo, al periódico, en estos tiempos donde está agonizando y luchando por conservar su papel frente a Internet, lo que aquí, está muy bien representado siendo, esta investigación, un ejemplo de periodismo con letras mayúsculas.
Grandes actores, incluso el flojito Ben Affleck, ya que el papel está hecho a su medida. Relaciones sólidas entre los personajes, sin niñerías, sin colorines. Sinceras y adultas, no hay buenos ni malos, todos lo pueden ser en algún momento.Una película emocionante, sólida, comprensible y sin golpes de efecto.
Me capturó, me impacto, por el alcance de la historia, pero sobretodo, por ser capaz de reflejar ese cambio que la sociedad está viviendo y los medios de comunicación con ella. Por reflejar esa lucha interna entre papel y web, entre pasado y futuro, que yo vivo día a día.
El tributo final al periódico, la impresión de la portada y la muestra de la rotativa…me llegó al alma. Una película para los que creen en el periodismo.
Simplemente, una gran película.

Hamlet de Juan Diego Botto

Aunque la publique posteriormente, esta versión la vi antes que la de Pandur, en Navidad, y creo que ésta cambió mi visión respecto a la segunda.
Dramática, dura, casi desgarradora con una puesta en escena sencilla pero que transmite claramente y con toda la intensidad posible, la tragedia de Hamlet.

Grandes actores para el personaje de Hamlet, Juan Diego Botto que da cuerpo al desgarro y al dolor, y Coronado, que con su sola presencia llena el escenario, para el tío.
Movimientos de escena, jugando con el escenario, las butacas y los primeros palcos para conseguir una mayor implicación del público con la obra.
La relación con Ofelia, ha sido lo que más me ha sorprendido, ya que, por las películas vistas, la recordaba más romántica y no tan ambigua y descarada como aquí se muestra.
Otro Hamlet he visto. Uno era el de mis recuerdos por la película de Mel Gibson o Keneth Branagh, donde predominaba el héroe romántico sobre el resto. El de Botto donde predomina la lucha familiar y el de Pandur donde predominan los deseos.

RAF:…casi casi

A pesar de tener unos actores increíbles, primeros espadachines del cine alemán, de estar rodada a lo grande y con un ritmo intrépido...me temo que esta película, no se entiende.
Personajes profundos, complejos, basados en personas reales con ideas muy legítimas pero cuyo valor y transcendencia se pierden con el ritmo de la peli. Da por hecho un conocimiento de la historia alemana, que no es real, ni si quiera creo que los jóvenes alemanes de hoy tengan claro quiénes son muchas de las personas que se nombran por lo que, habría sido necesaria mayor explicación.
Es posible, que esta pérdida de información sea intencionada, ya que la propia banda va perdiendo la base ideológica con el tiempo, pero aún así, para comprender realmente estas figuras, que durante 10 años lucharon, para que su mensaje no parezca superficial, habría sido necesaria una mayor profundización.

Hamlet: demasiada Bacanal

Desde que vi el cartel, con el rostro de Blanca Portillo ensangrentado, quise ver esta obra. Al descubrir que era de Pandur, tras haber enloquecido con Barroco e Infierno, no dudé ni un momento y movilicé a todo el mundo para comprar las entradas, incluso antes de que salieran a la venta, yo no podía perderme esta obra revolucionaria.


Grandes expectativas, para una obra mítica y un reparto único. Volver a ver a Asier Etxeandía en escena, era otro gran estímulo.

Un escenario espectácular, una ambientación envolvente y un arte increible para crear mundos, como los vivos frente a los espírituos o esos extraños amigos de Hamlet, reminiscencia doble de la Naranja Mecánica.

Como siempre un vestuario espectacular y dramático con unos actores entregados al máximo con fé ciega a una obra ante tanto artifico, golpe de efecto y desnudo, lo siento, pero aqui se le ha ido la oya, pierde fuerza y es imposible de entender y asimilar, perdiéndote la base de Shakespeare para quedarte con la bacanal.

Siento decir que me decepcionó. Que aunque la interpretación de ella es espectacular y muchas de las licencias son buenas, transforma tanto, pervierte tanto la historia, que duele.

Probablemente Hamlet es una obra demasiado compleja, como para añadirle el mundo de Pandur y al no haber sido capaz de simplificarla o quedarse con una parte, ha quedado un hibrido de 3 horas donde lo que más se recuerdan son los desnudos y los juegos con agua.

Lo mejor, sin duda, el Intermedio, con Asier al frente espectacular. Sin duda, una gran cabaretero!

sábado 14 de marzo de 2009

A Ciegas basado en El ensayo de la ceguera


Sin duda…desoladora.
Creo que es una película valiente, sincera, basada en una novela brillante y magistral en la forma de transmitir la ceguera al público.
Entré en la sala, sin saber que iba a ver, simplemente xq había conseguido las entradas y era una buena excusa para hacer pellas. Nos perdimos la entrada de los actores de la película, pero cm recompensas vimos a mi actor favorito n la cola d las palomitas x lo q…me quedé francamente impactada con la historia que ahí nos exponían.
Antes de empezar, director, escritor y el actor chicano de la película dijeron unas palabras y este último, pidió un poco de “ironía” para con su personaje, y ahora entendemos por qué.
Te adentras en la historia, poco a poco, vas sufriendo el fenómeno de la ceguera, paso a paso, como los propios protagonistas, con un total desconocimiento d qué va a ser de ti, qué va a ser de ellos.
Los personajes son maravillosos, el montaje, la manera visual de transmitirnos el efecto de la ceguera es fascinante, pero, es demoledor ver cómo se va creando una nueva sociedad dentro del centro y q, n vez d basarse n la solidaridad, ya q todos están sufriendo el mismo problema, se vuelve la ley del más fuerte y va degenerando hasta puntos insospechados. Sinceramente, eso me pareció lo más duro de toda la película, la falta de fe en el ser humano y en la bondad de la gente.
La escena que más me dolió, fue aquella en la que la gente tiene que renunciar a sus joyas, comentándola con la amiga con la que fui, ella no lo entendía, pero para mí, estaban renunciando a artículos preciados, a sus recuerdos, a sus familias, a su gente querida. Esos objetos eran símbolos d q tenían una vida más allá d esas cuatro paredes y personas q les querían y les estaban esperando fuera. Creo que hay veces que pequeños objetos te mantienen, te sostienen y no te dejan caer en la locura.
Hay momentos de la película, en los que, es difícil saber qué papel es más duro, si el de los ciegos que no ven, o el de la mujer que ve y comprende el horror de lo que ahí está pasando.
Sólo un detalle más. Durante todo el visionado, no sabía qué iba a pasar, cómo iba a terminar semejante locura. Pero aquí, lo cierran demasiado, lo resuelven. Yo habría terminado la película en la escena en la que el grupo camina hacia la casa del Doctor. Para mí, ese final era perfecto, no hacía falta más.

domingo 8 de marzo de 2009

¿Amistades Peligrosas o Valmont?

Tras revivir los grandes momentos de las Amistades Peligrosas con Barroco, no pude evitar, volver a la película original y a aquella, que partiendo de la misma historia, llego al cine al mismo tiempo, pero fue eclipsada por la primera, Valmont.
Las amistades peligrosas (1988) es sencillamente...brillante y mordaz. Un juego llevado al límite. El juego como forma de vida y de relacionarse con el mundo. Realmente brillante, los personajes, el argumento, la ambientación...todo.
Y aunque la obra de teatro me encantó, he de decir que esta película es la que mejor expresa la fuerza de la historia y mejor trabaja los personajes.
Los actores son increíbles, con una potencia inaudita, una contención y expresión maravillosa que deja huella y consigue que jamas nos olvidemos de ese gran Valmont.

En cuanto a Valmont...es imposible ser objetivo y ver como nueva esta película, ya que la primera la vi hace años, y esta, la he visto ahora, tras conocer las Amistades Peligrosas y Barroco. Además, la primera, se llevó la gloria y está en la mente de todos.
Es fascinante ver 3 maneras de contar un mismo argumento aunque...,para mi, Valmont es la menos brillante ya que no tiene el desgarro, la perspicacia, casi la malicia que tienen el resto. Tal vez, si hubiera visto esta primero o el resto no existieran, este Valmont me intrigaría pero, después de conocer la otra peli, aqui los personajes no tienen la misma profundidad ni implicación. En mi caso, decepcionante, aunque me reconozco nada objetiva porque soy gran fan de las Amistades Peligrosas, incluso me gustó más el remake de instito que esta.

Películas que marcan una adolescencia

Aquí ya he hablado, de la película que más marco mi vida, mi idea del amor, Antes del Amanecer, pero hay otras dos, de aquella adolescencia, que marcaron mi idea de la amistad:
Rebeldes, The Outsiders (1983)
Sin duda, conquistó mi corazón, mi alma juvenil que estaba descubriendo lo que era el mundo. Potente, sincera, clara y sencilla. Una película sin grandes pretensiones pero con una historia muy buena e intensa. Aún recuerdo la reunión de amigas en la que una de ellas nos trajo esta película. Aún recuerdo las lágrimas al verla y las millones de veces que vi la película y leí el libro.
Es una joya que todo adolescente debería ver para entender, un poquito mejor el mundo. Y, al repasar hoy el reparto, uno se queda con la boca abierta al ver, como Coppola fue capaz de reunir en una sola película, a tantos actores conocidos de hoy. Y duele al ver, que justo, los que aquí tenían un papel más importante, son los que menos transcendecia han conseguido.

El Club de los Cinco, o el nombre original, The Breakfast Club (1984)
La verdad es que no estoy segura de cómo sería volver a verla hoy, pero sin duda, marcó una época. Me encantan las películas de los 80, entre cursis y rebeldes, centradas en adolescentes aprendiendo a crecer, como yo misma era en aquella época, e identificándose con cada uno de los personajes, enamorándome del tipo duro y queriendo ser la niña pija. Auténtica, entrañable, buena en el ritmo y los personajes, me muero de ganas por volver a verla y me duele, al repasar ahora los actores que...ninguno de ellos sobrevivió. Aunque quien sabe, igual nos dan una sorpresa a lo Rob Lowe.